CAP 5
No me viste llegar
Fue hace ya de una década, por razones laborales mis padres se mudaron a Guatemala y por razones aun mas inciertas nos movimos hacia un pueblo en el atlántico a vivir. El choque para nuestra familia fue catastrófico. Luego de siempre vivir en ciudades con vida de ciudades, con ritmo de ciudades de pronto, eso que conocíamos como vida dejo de existir y empezamos nuevamente a entender esta rutina de carreta, de tarde de verano en mesedora.
El pueblo es la comunidad de los trabajadores de las bananeras, donde el calor es inhumano, donde el asfalto es exclusivo de algunos en el pueblo, donde todos le pertenecen a la iglesia los domingos por la tarde. Pintorezco el paisaje, si, pero agotador de cámara lenta, de saber que lo único que aspiraras es a casarte con una chica del pueblo que conociste en la escuela y que tendras 4 hijos por lo menos que a su vez repetirán el mismo patrón.
Nuestra llegada a este lugar fue un total evento para el pueblo, cuando llegamos había una comitiva del pueblo esperándonos a las afueras de lo que seria nuestra nueva casa. Una casa en forma de contenedor, de dos plantas una de madera (la superior) y otra de concreto. Justo en el mismo terreno de la iglesia Bautista de Bananera. Ahí estaba don Marvin y su esposa, Don Edgar acompañado de toda su familia y una carrosa de gente que por su nivel social no se les permite darse a conocer, solamente están ahí aportando sombra al cuadro. Que por cierto, al final de toda mi estadia, ellos son los que mas recuerdo: Jorge, Mario, Cesar, Maribel, Doña señora, nunca logre saber su nombre pero hacia unas melcochas que si hubiese vivido en una ciudad su receta hubiese conquistado los corazones de cualquier magnate de la comida.
De las mejores actividades que podían hacerse era tomar la bicicleta, que para el escenario era el activo con el que se conquistaba a una chica, símbolo de estatus y de solvencia, de seguridad, de sex appeal. Ridiculo puede sonar, pero si no hay mas alla que la misa de las 3 los domingos para salir a lucir tus galas, en que mas se podría cifrar tu estatus? Esas tardes de verano eran eternas, de esas que el tiempo solamente se sienta con uno a disfrutar de lo que estas haciendo. Esas tardes en el rio pescando con cuerda, en el potrero interminable de esos lugares, porque en San Jose yo un llegue a conocer potreros pero que se delimitaban con una tapia, estos, estos estaban vivos tan vivos que corrian aun mas rápido de lo que yo podía correr para no acabarse, que no se les abandonaran, que no dejaras de correr sobre el. Paseos como cabezas de bananos usando la infraestructura de la bananera. Son tuneles sin fin que cruzan todas las plantaciones sobre rieles, como canopie de bananos. Ahí soliamos tomar uno de los rodines y literalmente viajar kilómetros a solo fuerza de gravedad. Maravilla de la ingieneria coloquial.
Al termino de la tarde de juego por algún lugar de aquel particular lugar, el viaje de regreso era aun mas divertido pues es característico que en nuestro atlántico, las tardes siempre son llovidas. Correr pues ahora quien nos perseguía era el agua, para un muchacho de aulas y caricaturas, era un recordatorio que había otra vida mas interesante que la que se puede vivir una vez. Una muestra que se pueden vivir muchas vidas en una sola, que solamente lo que hay que hacer es recibirlas asi como vienen de una. Sin pensarlas, sin analizarlas, que no pasen por el control de calidad, mas bien alegrarse pues estas vivo. Ruben decía “ que lo único que hace falta para morir es estar vivo, y que eso lo hacia feliz”. Y de toda la carrera, lo mejor era que el agua te alcanzara, que te emparara violentamente con gotas del tamaño de jocotes, de mamones. Como si la lluvia nos estuviera reprendiendo de alguna travesura, como doña Señora y sus gallinas, siempre había que atormentarlas para que junto con rintintin nos persiguieran durante una cuadra, siempre me pregunte:¿Qué hubiese sucedido si algún dia nos hubiese alcanzado? ¿Cuál seria el castigo? ¿Existiría un castigo? Hoy la reflexión sigue vigente: ¿que pasa si la vida me alcanza? ¿Tendría algún castigo, o algún premio? ¿de que huimos? ¿Estamos huyendo?
Por ser el hijo de una persona de la ciudad, la comunidad adolescente también me dio algún tipo de jerarquía cuando yo, simplemente era otro mas, es mas, el mas torpe de todos en las lides de bicicletear en la montaña, apear mangos, pescar con hilo, correr de la lluvia. Uno de esos privilegios era Helen la niña de 12 años mas linda del pueblo. Una morena de sol, de carreras en potreros, con sonrisa pueblerina, timida, temerosa, casi de reverencia ante cualquier extraño. Al principio, el solo hecho de pensar que yo por ser de la ciudad tenia acceso a ella para que fuese mi novia, me parecía extraño pues en mi mente siempre he tenido claro (gracias a mi papa) que cada quien carga con sus demonios. Pero la niña no era un premio tan fácil de rechazar, lo mejor de todo esto es que hoy reconozco la programación en sus mentes. Todos de acuerdo que el chico de la ciudad hijo del señor ejecutivo tenia que ser el novio de la chica mas guapa el pueblo. Un dia tanta agua dio al cantaro, que le pregunte la morena si quería ser mi novia, a lo cual ella (por su misma programación) accedió. A todo esto, yo todavía no sabia exactamente que significaba en el pueblo ser novio de alguien, en la ciudad los novios eran amigos con derecho a besarse y explorar la efervescencia hormonal de la adolescencia, pero aquí aun no lo sabia.
Fuimos novios quizás 4 meses o 5, el dato no esta tan fresco en mi memoria. Lo que si esta fresco es que nunca le di un beso, por mas que intente parecía ser una transgresión guardada para después del matrimonio. Una vez justo después de alguna actividad de noche quedamos solos, a lo que mi cabeza me dicto que era el momento adecuado. Habíamos comido y disfrutado desde las 3 de la tarde y ya eran pasadas las 9. Sentados en la acera, con la luz amarilla del tendido eléctrico publico porteño, le abrace con mi brazo derecho y su cara estaba cuadriculada por las sombras de los alambres. Sinceramente, la pregunta no es lo importante, pero directamente pregunte el porque no nos besábamos, que estaba pasando? Ella con sus ojos negros cielo, no contesto nada. Claro seguramente su misma programación le prohibia hablar directamente a los ojos. Yo tome la iniciativa y ya mas por cumplir con una tarea pendiente me abalance persiguiendo robarle un beso. La morena se levanto exhaltada, preguntando y sacudiendo sus manos como quien se ha quemado. ¿Qué estas haciendo? Porque me ibas a besar? La pregunta me pareció extraña, pero al mismo tiempo valida.
Si recuerdo que justamente en el camino de donde estaba yo hacia su boca, nunca había experimentado ese hormigueo en el estomago, en el pecho, en las manos, en las piernas. La sangre se estaba bombeando a velocidad de infarto. Y después de ese episodio, pocas veces volvi a sentir tantas ganas de hacer algo. Luego de eso, nos mudamos de vuelta a San Jose y nunca mas supe de la morena de bananera.
Hoy reviviendo estas imágenes que marcaron mi vida, identifico que en mi estomago se esta viviendo un hormigeo similar al de aquella vez sentado en la acera del barrio bananero. Mis manos me sudan y no padezco de tal suduracion. Hoy luego de una velada inolvidable donde apareciste sin anuncio, tengo mi primer cita con vos. Claro esta, cita de trabajo pues tu interés por mi es meramente profesional, pero lo que no sabes es que yo estoy dispuesto a conquistarte, a poseerte, a firmar el titulo de propiedad que te haga mia. Estoy tan nervioso que me he cambiado 5 veces la camisa, buscando aquella que te haga fijarte en mi, y normalmente mi selección de atuendo es puntual, no gasto tiempo en buscar el “adecuado” sino que lo convierto en el adecuado.
Ya con la camisa de cuadros minúsculos rosados y turquezas, me doy cuenta que me he peinado quizás unas 9 veces aplacando cualquier motín que se quiera formar en mi pelo. Necesito estar impecable, esta vez tendré mas tiempo de verte cara a cara, a tan solo un par de segundos de mi. Sera la primera vez que estare expuesto directamente a tu aroma, claro esta que será una experiencia de una sola cara, la mía pues para vos, simplemente estaremos hablando de trabajo y nada mas. Y sin embargo, no descuido ni un solo detalle de mis argumentos, de cómo hacerte ver todo lo que te he pensado, como he ardido en secreto, en anonimato, en medio de almohadas y tabaco, eso ya lo tengo dominado, solamente espero poder articularlas en el momento adecuado.
Ya fuera de mi apartamento, camino a la oficina me doy cuenta que no he pensado en mis argumentos profesionales para que nos dejen trabajar juntos, para que vos confíes tus clientes en mi. Pero que mas se puede decir del trabajo de un fotógrafo sino su portafolio, sino sus fotografías, son ellas las que hablan no? , por eso me encanta mi oficio, pues las historias las cuentan otros y yo, yo solo me limito a vivirlas y a disfrutarlas.
La recepción de la agencia, lugar que no conocía sino de vista desde el elevador antes de que desaparecieras y trastornaras mi mundo, es amplia y limpia. Acero, vidrio glaceado y jarron con limones verdes son la bienvenida. Al otro lado del limonal esta Carmen y una sonrisa que te cuenta la historia del porque esta ahí, simplemente maravillosa, me hizo sonreir también. Hay gente con este don en la vida, hacerte reir sin pronunciarse, solamente con su misma sonrisa es imposible contestarles de otra forma.
Hola, Mi nombre es Adriano. Tengo una reunión con Victoria.
Carmen; si gusta por favor puede tomar asiento ya le aviso a Victoria que usted ha llegado. Por aquí a la derecha por favor.
Me enamore de su vibra, de su brillo labial, de su pelo negro latex, de su incansable amabilidad, de su Madrid en las venas. Sentado en una esquina sigo contemplando como su caudal de sensual amabilidad se desborda, me afecta, me hace solamente por un segundo olvidarme del porque estoy aquí. Y sin pensarlo, sin pedir autorización desenfundo mi cámara y tomo tres cuadros, me delate no pude evitarlo. Esta gente es ya casi pieza de museo, de estatua, de galería y de recordar. Carmen al oír el sonido de la exposición de la película se asombra y me apunta con sus gigantes ojos.
Carme: Como no me has avisado? Te hubiese dado mi mejor sonrisa. Para la próxima, déjame saberlo y te la doy, vale?
Su respuesta solamente me hace reír, me sigue abofeteado su alegría por vivir. Cualquier otra me hubiese ejecutado inquisidoramente por mi atrevimiento. Pero no, en Carmen no había tal intoxicación, para ella la vida como viene. Algún día me tomare una copa recordándole cuando revele este rollo. Mientras yo sigo sonriendo, me hace pasar a la sala de reuniones donde Victoria me espera.
Es un pasillo largo con miles de salidas a sus costados, el camino es guiado por esferas colgantes en el techo de diferentes tamaños y colores. Exponiendo un tributo a la diversidad que se debe de apreciar. Que se debe de comentar, que se debe de alabar y no castrar. Al final del pasillo una puerta me dice en secreto que justamente detrás de ella esta Victoria. Una bocanada de aire para tomar valor justamente antes de entrar es obligatoria, en la misma acción extiendo mi mano hacia la cerradura y abro. Sin ninguna atadura su aroma cala hasta lo mas profundo de mi ser, me hace erizar, me hace volver a tomar otra bocanada de aire sin avistar que esta impregnada de su aroma. Mis hombros inevitablemente se encogen como quien no resiste tal experiencia. Sin verla estoy desarmado, solamente con aquella fragancia. La sala tiene una mesa a lo Rey Arturo, y en uno de los extremos esta sentada. Gobernándome con sin ni siquiera darse cuenta. Buenos días, que tal todo? “ es lo mejor que me sale y la busco para continuar con mi desgarre y para colmos la bendita costumbre de dos besos me favorece, ya no somos extraños, estamos mas cerca. Esos dos besos han sido de lo mejor que me ha ocurrido en mi vida.
Victoria: Los clientes llegaran en una hora, así que tenemos ese tiempo para comentarte de que se trata y que les atrajo de tu trabajo en el concepto que les propusimos, te parece?
Como si le hubiese entendido algo de lo que me dijo. Como si su fragancia dejara espacio para procesar otra cosa. Pero debo de ganarme el espacio para seguir muriéndome a bocanadas, por lo que hago un alto en mi delirio.
Adriano: Claro, te traje mi portafolio de exposiciones y trabajos anteriores. Además de algunos cuadros para mi próxima exposición. Si queres porque no vos me decís lo que has hablado con el.
Ha sido la hora mas larga de mi vida, cada movimiento me marcaba la piel, cada ondulación de su cabello me latigaba, cada palabra me hizo encoger los hombros, me hizo nuevamente erizar la piel. Una hora completa con la piel erizada, deseando ser acariciada o por lo menos rozada involuntariamente, pero tocada al fin. Los clientes llegaron y no existieron en el lugar. Habíamos ya escogido los cuadros a exponer, ellos ya habían tomado la decisión con respecto a mi trabajo, por lo que mi participación fue mínima. Lo cual aproveche para detallar cada rasgo de su rostro, de sus piernas, de sus manos, de su simetría asimétrica, de su ser, de su estar.
Terminando la reunión parecía que yo había hecho una maratón mental, un suspiro no apropiado salió de mi boca y como si el hubiese pronunciado su nombre, me invito a que fuéramos almorzar.
Victoria: Cerca de aquí hay un café que su menú es super bueno, vamos ahí a celebrar nuestra sociedad de negocios, te gusta?
Si supieras que cada tarde de los últimos 3 meses, he venido a esperarte al café donde vamos. Si leyeras cuantas frases he escrito para decírtelas? Y vos ingenuamente me llevas. De seguro que este ha sido un viaje en el que te he perseguido solo, y vos sin intensión de esconderte solamente te has escabullido por no saber lo que me haces sentir. Lo que has abollado mis noches, has pronunciado mi soledad que antes parecía ser compañera bienvenida y apreciada. Has hecho que todo lo que pruebo, leo, vea, escuche te invoque, te haga aparecer, y vos sin intensión de producirlo, sin deseo de ser deseada, sin ganas de tener ganas, sin ganas de mi y yo muriendo de las ganas de vos.
Ya sentados, no en la misma mesa que usualmente tengo, el inicio de cualquier conversación con alguien que no es tan cercano es meramente periferica. Que haces? Como has estado? De donde venis? Viste el juego del domingo? Etc. Pero yo no tenia ninguna intesion de dar vueltas alrededor tuyo, queria ir directo a tu epicentro, directo al nervio, al calor y a la sustancia. Por lo que interrumpi tu dialogo que mantenias con respecto a la reunion:
“ Que haces con los sueños que no has cumplido? Los pensas?”
Y tu reaccion fue suficiente para saber que habia llamado la atención de tu corazon. “Perdon? “ con mirada aun de sorpresa, de indignación, casi a punto de levantarte de la mesa y cachetearme por intentar conocerte. Pero no fue asi, no hiciste nada mas que pensar tu respuesta. Llevarte la mano a la barbilla, acariarte el pelo en síntoma de nerviosismo, estabas expuesta y no sabias que hacer. No es muy común que gente como vos se encuentren amenazadas, indefensas, acorraladas y con ganas de seguir ahí.
Victoria: los sueños que no cumplo, los guardo porque sino me frusto. Me hacen pensar en todo lo que no tengo y que nunca vendra. He logrado muchos pero en igual cantidad o mayor hay otros que simplemente pertenecen a otras vidas.
Y mientras das un trago a la copa de vino dispuesta a ser tuya, tus ojos se clavan en la mesa. Escucharse es una de las mejores terapias que podemos disfrutar. El volver a pensar que castras tus vidas, te golpea, pero como ave fénix te levantas de donde estabas sumida y me volves la pregunta: “y vos?”
“dice Ceratti: nada es casualidad” y mi vida la vivo a como viene, no espero que concluya como yo espero sino como ella me lleve. Los sueños que no cumplo, los tengo en lista de espera a que el destino me de la oportunidad de lograrlos. No soy esclavo de lo que tenga que hacer o el comportamiento que debo de seguir, hago lo que siento, me doy sin importar donde o como. Me doy a quien yo sienta que me puede aprovechar, quien pueda tomar de mi todo lo que soy y que salgamos corriendo detrás de la lluvia, que sea lo que sea, sea genuino e intenso. Amargo y dulce, salado e insípido, uvas y neon, frio y vodka, saliva y papiro. No me guardo nada porque el darme hace de mi un mejor ser humano, por eso los sueños que no cumplo es cuestion de tiempo, de chance para hacerlos realidad.”
La copa al termino de mi respuesta se acabo. Tus ojos no parpadean, no dejan de verme como aquella especie en extinción, que debemos de grabarla en nuestras mentes pues dentro de un rato ya no estará. Tomaste tu teléfono y marcas:
Victoria: Carmen, cancela las reuniones de la tarde con don Juan. Decile que le llamo al final de la tarde. Gracias.
Guardo silencio, y solamente espero que vas a decir. Mis palabras no las pensé, solamente que para mi esta claro como hoy rijo mi vida. Quizás suena ensayado, pero solo los que sienten saben que no es asi. Pones en reunion tu celular justo donde yo lo pueda ver. Interpreto que me estas diciendo que lo hiciste porque estas conmigo, pero seria pretensioso pensar que en la primera oportunidad en que hablamos pueda lograr esto. Decis:
Victoria: que sos? Nadie, nadie en mi vida me habia hablado de esa manera. ¿de donde sacas tanta intensidad? ¿acaso yo me la he perdido? Porque mi vida ha transcurrido de manera normal, y no me habia dado cuenta que de pronto la normalidad es un cancer que nos mata, que mata cada una de las oportunidades que se anteponen. ¿y que pasa con los demas? ¿Cómo lideas con aquellos que te rodean, que te aman, que te cuidad?
Y asi todo empezo a moverse, la vida, el destino el karma y como se le pueda llamar habia empezado a gestar todo. Aquí fue cuando me di cuenta que todo tomaba sentido, solo una respuesta, una bocanada hizo que te fijaras en mi. Asi como yo en la estacion del tren, solo seguir tu estela me hizo enloquecer, hoy sos vos la que empieza a mutar, a permearce de mi como yo lo hice de vos. Solamente que mi efecto sera aun mas energico pues yo decidi hacerlo por mi cuenta y vos, estas abriendo tu vida a la mia. A copiar un poco de la mia en la tuya, como Neo y el agente Smith, a dejar un poco de mi en mi para darte todo lo demas. Esa tarde la noche nos encontro en pleno dialogo, dialogo de vida, cigarro, neon y mantel. De bullicio silencioso de la ciudad, ese que arrulla a los animales de ciudad. Aquellos que por sus calles descubrimos la simplesa de su belleza, es el reflejo de nuestra naturaleza.
Ese dia entendi, que yo estoy en lo correcto. Que no hace falta planificar tu vida, pues ella ya esta planificada. Ya ella decidio, y lo que debemos de hacer es simplemente abrir nuestras velas y dejar que ella sople. Te veo y no lo puedo creer, como vos de la estacion del tren estas aquí gastando tiempo de tu tiempo en mojarte conmigo. Yo solamente no lo trato de entender solo lo disfruto.
Disfrutame vos tambien.
Fue hace ya de una década, por razones laborales mis padres se mudaron a Guatemala y por razones aun mas inciertas nos movimos hacia un pueblo en el atlántico a vivir. El choque para nuestra familia fue catastrófico. Luego de siempre vivir en ciudades con vida de ciudades, con ritmo de ciudades de pronto, eso que conocíamos como vida dejo de existir y empezamos nuevamente a entender esta rutina de carreta, de tarde de verano en mesedora.
El pueblo es la comunidad de los trabajadores de las bananeras, donde el calor es inhumano, donde el asfalto es exclusivo de algunos en el pueblo, donde todos le pertenecen a la iglesia los domingos por la tarde. Pintorezco el paisaje, si, pero agotador de cámara lenta, de saber que lo único que aspiraras es a casarte con una chica del pueblo que conociste en la escuela y que tendras 4 hijos por lo menos que a su vez repetirán el mismo patrón.
Nuestra llegada a este lugar fue un total evento para el pueblo, cuando llegamos había una comitiva del pueblo esperándonos a las afueras de lo que seria nuestra nueva casa. Una casa en forma de contenedor, de dos plantas una de madera (la superior) y otra de concreto. Justo en el mismo terreno de la iglesia Bautista de Bananera. Ahí estaba don Marvin y su esposa, Don Edgar acompañado de toda su familia y una carrosa de gente que por su nivel social no se les permite darse a conocer, solamente están ahí aportando sombra al cuadro. Que por cierto, al final de toda mi estadia, ellos son los que mas recuerdo: Jorge, Mario, Cesar, Maribel, Doña señora, nunca logre saber su nombre pero hacia unas melcochas que si hubiese vivido en una ciudad su receta hubiese conquistado los corazones de cualquier magnate de la comida.
De las mejores actividades que podían hacerse era tomar la bicicleta, que para el escenario era el activo con el que se conquistaba a una chica, símbolo de estatus y de solvencia, de seguridad, de sex appeal. Ridiculo puede sonar, pero si no hay mas alla que la misa de las 3 los domingos para salir a lucir tus galas, en que mas se podría cifrar tu estatus? Esas tardes de verano eran eternas, de esas que el tiempo solamente se sienta con uno a disfrutar de lo que estas haciendo. Esas tardes en el rio pescando con cuerda, en el potrero interminable de esos lugares, porque en San Jose yo un llegue a conocer potreros pero que se delimitaban con una tapia, estos, estos estaban vivos tan vivos que corrian aun mas rápido de lo que yo podía correr para no acabarse, que no se les abandonaran, que no dejaras de correr sobre el. Paseos como cabezas de bananos usando la infraestructura de la bananera. Son tuneles sin fin que cruzan todas las plantaciones sobre rieles, como canopie de bananos. Ahí soliamos tomar uno de los rodines y literalmente viajar kilómetros a solo fuerza de gravedad. Maravilla de la ingieneria coloquial.
Al termino de la tarde de juego por algún lugar de aquel particular lugar, el viaje de regreso era aun mas divertido pues es característico que en nuestro atlántico, las tardes siempre son llovidas. Correr pues ahora quien nos perseguía era el agua, para un muchacho de aulas y caricaturas, era un recordatorio que había otra vida mas interesante que la que se puede vivir una vez. Una muestra que se pueden vivir muchas vidas en una sola, que solamente lo que hay que hacer es recibirlas asi como vienen de una. Sin pensarlas, sin analizarlas, que no pasen por el control de calidad, mas bien alegrarse pues estas vivo. Ruben decía “ que lo único que hace falta para morir es estar vivo, y que eso lo hacia feliz”. Y de toda la carrera, lo mejor era que el agua te alcanzara, que te emparara violentamente con gotas del tamaño de jocotes, de mamones. Como si la lluvia nos estuviera reprendiendo de alguna travesura, como doña Señora y sus gallinas, siempre había que atormentarlas para que junto con rintintin nos persiguieran durante una cuadra, siempre me pregunte:¿Qué hubiese sucedido si algún dia nos hubiese alcanzado? ¿Cuál seria el castigo? ¿Existiría un castigo? Hoy la reflexión sigue vigente: ¿que pasa si la vida me alcanza? ¿Tendría algún castigo, o algún premio? ¿de que huimos? ¿Estamos huyendo?
Por ser el hijo de una persona de la ciudad, la comunidad adolescente también me dio algún tipo de jerarquía cuando yo, simplemente era otro mas, es mas, el mas torpe de todos en las lides de bicicletear en la montaña, apear mangos, pescar con hilo, correr de la lluvia. Uno de esos privilegios era Helen la niña de 12 años mas linda del pueblo. Una morena de sol, de carreras en potreros, con sonrisa pueblerina, timida, temerosa, casi de reverencia ante cualquier extraño. Al principio, el solo hecho de pensar que yo por ser de la ciudad tenia acceso a ella para que fuese mi novia, me parecía extraño pues en mi mente siempre he tenido claro (gracias a mi papa) que cada quien carga con sus demonios. Pero la niña no era un premio tan fácil de rechazar, lo mejor de todo esto es que hoy reconozco la programación en sus mentes. Todos de acuerdo que el chico de la ciudad hijo del señor ejecutivo tenia que ser el novio de la chica mas guapa el pueblo. Un dia tanta agua dio al cantaro, que le pregunte la morena si quería ser mi novia, a lo cual ella (por su misma programación) accedió. A todo esto, yo todavía no sabia exactamente que significaba en el pueblo ser novio de alguien, en la ciudad los novios eran amigos con derecho a besarse y explorar la efervescencia hormonal de la adolescencia, pero aquí aun no lo sabia.
Fuimos novios quizás 4 meses o 5, el dato no esta tan fresco en mi memoria. Lo que si esta fresco es que nunca le di un beso, por mas que intente parecía ser una transgresión guardada para después del matrimonio. Una vez justo después de alguna actividad de noche quedamos solos, a lo que mi cabeza me dicto que era el momento adecuado. Habíamos comido y disfrutado desde las 3 de la tarde y ya eran pasadas las 9. Sentados en la acera, con la luz amarilla del tendido eléctrico publico porteño, le abrace con mi brazo derecho y su cara estaba cuadriculada por las sombras de los alambres. Sinceramente, la pregunta no es lo importante, pero directamente pregunte el porque no nos besábamos, que estaba pasando? Ella con sus ojos negros cielo, no contesto nada. Claro seguramente su misma programación le prohibia hablar directamente a los ojos. Yo tome la iniciativa y ya mas por cumplir con una tarea pendiente me abalance persiguiendo robarle un beso. La morena se levanto exhaltada, preguntando y sacudiendo sus manos como quien se ha quemado. ¿Qué estas haciendo? Porque me ibas a besar? La pregunta me pareció extraña, pero al mismo tiempo valida.
Si recuerdo que justamente en el camino de donde estaba yo hacia su boca, nunca había experimentado ese hormigueo en el estomago, en el pecho, en las manos, en las piernas. La sangre se estaba bombeando a velocidad de infarto. Y después de ese episodio, pocas veces volvi a sentir tantas ganas de hacer algo. Luego de eso, nos mudamos de vuelta a San Jose y nunca mas supe de la morena de bananera.
Hoy reviviendo estas imágenes que marcaron mi vida, identifico que en mi estomago se esta viviendo un hormigeo similar al de aquella vez sentado en la acera del barrio bananero. Mis manos me sudan y no padezco de tal suduracion. Hoy luego de una velada inolvidable donde apareciste sin anuncio, tengo mi primer cita con vos. Claro esta, cita de trabajo pues tu interés por mi es meramente profesional, pero lo que no sabes es que yo estoy dispuesto a conquistarte, a poseerte, a firmar el titulo de propiedad que te haga mia. Estoy tan nervioso que me he cambiado 5 veces la camisa, buscando aquella que te haga fijarte en mi, y normalmente mi selección de atuendo es puntual, no gasto tiempo en buscar el “adecuado” sino que lo convierto en el adecuado.
Ya con la camisa de cuadros minúsculos rosados y turquezas, me doy cuenta que me he peinado quizás unas 9 veces aplacando cualquier motín que se quiera formar en mi pelo. Necesito estar impecable, esta vez tendré mas tiempo de verte cara a cara, a tan solo un par de segundos de mi. Sera la primera vez que estare expuesto directamente a tu aroma, claro esta que será una experiencia de una sola cara, la mía pues para vos, simplemente estaremos hablando de trabajo y nada mas. Y sin embargo, no descuido ni un solo detalle de mis argumentos, de cómo hacerte ver todo lo que te he pensado, como he ardido en secreto, en anonimato, en medio de almohadas y tabaco, eso ya lo tengo dominado, solamente espero poder articularlas en el momento adecuado.
Ya fuera de mi apartamento, camino a la oficina me doy cuenta que no he pensado en mis argumentos profesionales para que nos dejen trabajar juntos, para que vos confíes tus clientes en mi. Pero que mas se puede decir del trabajo de un fotógrafo sino su portafolio, sino sus fotografías, son ellas las que hablan no? , por eso me encanta mi oficio, pues las historias las cuentan otros y yo, yo solo me limito a vivirlas y a disfrutarlas.
La recepción de la agencia, lugar que no conocía sino de vista desde el elevador antes de que desaparecieras y trastornaras mi mundo, es amplia y limpia. Acero, vidrio glaceado y jarron con limones verdes son la bienvenida. Al otro lado del limonal esta Carmen y una sonrisa que te cuenta la historia del porque esta ahí, simplemente maravillosa, me hizo sonreir también. Hay gente con este don en la vida, hacerte reir sin pronunciarse, solamente con su misma sonrisa es imposible contestarles de otra forma.
Hola, Mi nombre es Adriano. Tengo una reunión con Victoria.
Carmen; si gusta por favor puede tomar asiento ya le aviso a Victoria que usted ha llegado. Por aquí a la derecha por favor.
Me enamore de su vibra, de su brillo labial, de su pelo negro latex, de su incansable amabilidad, de su Madrid en las venas. Sentado en una esquina sigo contemplando como su caudal de sensual amabilidad se desborda, me afecta, me hace solamente por un segundo olvidarme del porque estoy aquí. Y sin pensarlo, sin pedir autorización desenfundo mi cámara y tomo tres cuadros, me delate no pude evitarlo. Esta gente es ya casi pieza de museo, de estatua, de galería y de recordar. Carmen al oír el sonido de la exposición de la película se asombra y me apunta con sus gigantes ojos.
Carme: Como no me has avisado? Te hubiese dado mi mejor sonrisa. Para la próxima, déjame saberlo y te la doy, vale?
Su respuesta solamente me hace reír, me sigue abofeteado su alegría por vivir. Cualquier otra me hubiese ejecutado inquisidoramente por mi atrevimiento. Pero no, en Carmen no había tal intoxicación, para ella la vida como viene. Algún día me tomare una copa recordándole cuando revele este rollo. Mientras yo sigo sonriendo, me hace pasar a la sala de reuniones donde Victoria me espera.
Es un pasillo largo con miles de salidas a sus costados, el camino es guiado por esferas colgantes en el techo de diferentes tamaños y colores. Exponiendo un tributo a la diversidad que se debe de apreciar. Que se debe de comentar, que se debe de alabar y no castrar. Al final del pasillo una puerta me dice en secreto que justamente detrás de ella esta Victoria. Una bocanada de aire para tomar valor justamente antes de entrar es obligatoria, en la misma acción extiendo mi mano hacia la cerradura y abro. Sin ninguna atadura su aroma cala hasta lo mas profundo de mi ser, me hace erizar, me hace volver a tomar otra bocanada de aire sin avistar que esta impregnada de su aroma. Mis hombros inevitablemente se encogen como quien no resiste tal experiencia. Sin verla estoy desarmado, solamente con aquella fragancia. La sala tiene una mesa a lo Rey Arturo, y en uno de los extremos esta sentada. Gobernándome con sin ni siquiera darse cuenta. Buenos días, que tal todo? “ es lo mejor que me sale y la busco para continuar con mi desgarre y para colmos la bendita costumbre de dos besos me favorece, ya no somos extraños, estamos mas cerca. Esos dos besos han sido de lo mejor que me ha ocurrido en mi vida.
Victoria: Los clientes llegaran en una hora, así que tenemos ese tiempo para comentarte de que se trata y que les atrajo de tu trabajo en el concepto que les propusimos, te parece?
Como si le hubiese entendido algo de lo que me dijo. Como si su fragancia dejara espacio para procesar otra cosa. Pero debo de ganarme el espacio para seguir muriéndome a bocanadas, por lo que hago un alto en mi delirio.
Adriano: Claro, te traje mi portafolio de exposiciones y trabajos anteriores. Además de algunos cuadros para mi próxima exposición. Si queres porque no vos me decís lo que has hablado con el.
Ha sido la hora mas larga de mi vida, cada movimiento me marcaba la piel, cada ondulación de su cabello me latigaba, cada palabra me hizo encoger los hombros, me hizo nuevamente erizar la piel. Una hora completa con la piel erizada, deseando ser acariciada o por lo menos rozada involuntariamente, pero tocada al fin. Los clientes llegaron y no existieron en el lugar. Habíamos ya escogido los cuadros a exponer, ellos ya habían tomado la decisión con respecto a mi trabajo, por lo que mi participación fue mínima. Lo cual aproveche para detallar cada rasgo de su rostro, de sus piernas, de sus manos, de su simetría asimétrica, de su ser, de su estar.
Terminando la reunión parecía que yo había hecho una maratón mental, un suspiro no apropiado salió de mi boca y como si el hubiese pronunciado su nombre, me invito a que fuéramos almorzar.
Victoria: Cerca de aquí hay un café que su menú es super bueno, vamos ahí a celebrar nuestra sociedad de negocios, te gusta?
Si supieras que cada tarde de los últimos 3 meses, he venido a esperarte al café donde vamos. Si leyeras cuantas frases he escrito para decírtelas? Y vos ingenuamente me llevas. De seguro que este ha sido un viaje en el que te he perseguido solo, y vos sin intensión de esconderte solamente te has escabullido por no saber lo que me haces sentir. Lo que has abollado mis noches, has pronunciado mi soledad que antes parecía ser compañera bienvenida y apreciada. Has hecho que todo lo que pruebo, leo, vea, escuche te invoque, te haga aparecer, y vos sin intensión de producirlo, sin deseo de ser deseada, sin ganas de tener ganas, sin ganas de mi y yo muriendo de las ganas de vos.
Ya sentados, no en la misma mesa que usualmente tengo, el inicio de cualquier conversación con alguien que no es tan cercano es meramente periferica. Que haces? Como has estado? De donde venis? Viste el juego del domingo? Etc. Pero yo no tenia ninguna intesion de dar vueltas alrededor tuyo, queria ir directo a tu epicentro, directo al nervio, al calor y a la sustancia. Por lo que interrumpi tu dialogo que mantenias con respecto a la reunion:
“ Que haces con los sueños que no has cumplido? Los pensas?”
Y tu reaccion fue suficiente para saber que habia llamado la atención de tu corazon. “Perdon? “ con mirada aun de sorpresa, de indignación, casi a punto de levantarte de la mesa y cachetearme por intentar conocerte. Pero no fue asi, no hiciste nada mas que pensar tu respuesta. Llevarte la mano a la barbilla, acariarte el pelo en síntoma de nerviosismo, estabas expuesta y no sabias que hacer. No es muy común que gente como vos se encuentren amenazadas, indefensas, acorraladas y con ganas de seguir ahí.
Victoria: los sueños que no cumplo, los guardo porque sino me frusto. Me hacen pensar en todo lo que no tengo y que nunca vendra. He logrado muchos pero en igual cantidad o mayor hay otros que simplemente pertenecen a otras vidas.
Y mientras das un trago a la copa de vino dispuesta a ser tuya, tus ojos se clavan en la mesa. Escucharse es una de las mejores terapias que podemos disfrutar. El volver a pensar que castras tus vidas, te golpea, pero como ave fénix te levantas de donde estabas sumida y me volves la pregunta: “y vos?”
“dice Ceratti: nada es casualidad” y mi vida la vivo a como viene, no espero que concluya como yo espero sino como ella me lleve. Los sueños que no cumplo, los tengo en lista de espera a que el destino me de la oportunidad de lograrlos. No soy esclavo de lo que tenga que hacer o el comportamiento que debo de seguir, hago lo que siento, me doy sin importar donde o como. Me doy a quien yo sienta que me puede aprovechar, quien pueda tomar de mi todo lo que soy y que salgamos corriendo detrás de la lluvia, que sea lo que sea, sea genuino e intenso. Amargo y dulce, salado e insípido, uvas y neon, frio y vodka, saliva y papiro. No me guardo nada porque el darme hace de mi un mejor ser humano, por eso los sueños que no cumplo es cuestion de tiempo, de chance para hacerlos realidad.”
La copa al termino de mi respuesta se acabo. Tus ojos no parpadean, no dejan de verme como aquella especie en extinción, que debemos de grabarla en nuestras mentes pues dentro de un rato ya no estará. Tomaste tu teléfono y marcas:
Victoria: Carmen, cancela las reuniones de la tarde con don Juan. Decile que le llamo al final de la tarde. Gracias.
Guardo silencio, y solamente espero que vas a decir. Mis palabras no las pensé, solamente que para mi esta claro como hoy rijo mi vida. Quizás suena ensayado, pero solo los que sienten saben que no es asi. Pones en reunion tu celular justo donde yo lo pueda ver. Interpreto que me estas diciendo que lo hiciste porque estas conmigo, pero seria pretensioso pensar que en la primera oportunidad en que hablamos pueda lograr esto. Decis:
Victoria: que sos? Nadie, nadie en mi vida me habia hablado de esa manera. ¿de donde sacas tanta intensidad? ¿acaso yo me la he perdido? Porque mi vida ha transcurrido de manera normal, y no me habia dado cuenta que de pronto la normalidad es un cancer que nos mata, que mata cada una de las oportunidades que se anteponen. ¿y que pasa con los demas? ¿Cómo lideas con aquellos que te rodean, que te aman, que te cuidad?
Y asi todo empezo a moverse, la vida, el destino el karma y como se le pueda llamar habia empezado a gestar todo. Aquí fue cuando me di cuenta que todo tomaba sentido, solo una respuesta, una bocanada hizo que te fijaras en mi. Asi como yo en la estacion del tren, solo seguir tu estela me hizo enloquecer, hoy sos vos la que empieza a mutar, a permearce de mi como yo lo hice de vos. Solamente que mi efecto sera aun mas energico pues yo decidi hacerlo por mi cuenta y vos, estas abriendo tu vida a la mia. A copiar un poco de la mia en la tuya, como Neo y el agente Smith, a dejar un poco de mi en mi para darte todo lo demas. Esa tarde la noche nos encontro en pleno dialogo, dialogo de vida, cigarro, neon y mantel. De bullicio silencioso de la ciudad, ese que arrulla a los animales de ciudad. Aquellos que por sus calles descubrimos la simplesa de su belleza, es el reflejo de nuestra naturaleza.
Ese dia entendi, que yo estoy en lo correcto. Que no hace falta planificar tu vida, pues ella ya esta planificada. Ya ella decidio, y lo que debemos de hacer es simplemente abrir nuestras velas y dejar que ella sople. Te veo y no lo puedo creer, como vos de la estacion del tren estas aquí gastando tiempo de tu tiempo en mojarte conmigo. Yo solamente no lo trato de entender solo lo disfruto.
Disfrutame vos tambien.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario